«¿Y si estos cables se sueltan?», «¿y si se desploma la cabina?», «¿y si…?» Aunque todos nos montamos en ascensores a diario, existen personas que tienen cierto temor a subirse en él, ya sea por el miedo a quedarse atrapadas o por la posibilidad de sufrir algún tipo de accidente. ¿Eres una de ellas? En ese caso… ¡hay cinco datos sobre lo ascensores que deberías saber!

1. Es el medio de transporte más usado del mundo…

Existen más de 14 millones de ascensores en todo el mundo que realizan ¡3 mil millones de viajes cada día! Y, a pesar de todo, rara vez nos llega una noticia sobre accidentes en ascensores.

2. …y también el más seguro

España es el país con mayor número de ascensores por habitante del mundo; sin embargo, no es el país en el que más accidentes se producen. En concreto, según datos de la FEEDA, durante el año 2017 se produjeron 607 accidentes; de los cuales ¡más del 90% fueron leves!

El número de muertes por accidente en un ascensor es incluso menor que el derivado de accidentes aéreos —ya de por sí considerados altamente seguros. Lo mismo ocurre con los fallecimientos ocurridos por caída por las escaleras: su número es 65 veces superior a los producidos por accidente de ascensor.

3. Cuenta con ingeniosos sistemas de seguridad

Todos los ascensores deben cumplir escrupulosamente con las medidas de seguridad que se contemplan en la normativa. Además, cada vez surgen sistemas más ingeniosos para evitar accidentes. De algunos de ellos ya has oído hablar, ¿verdad?

  • Cerraduras que impiden que las puertas de piso se abran sin la presencia de la cabina.
  • Barreras de infrarrojos que imposibilitan el cierre de las puertas de la cabina en caso de obstáculo (como, por ejemplo, la correa de tu perro).
  • Paracaídas y limitador de velocidad que, en caso neceario, producen la parada inmediata de la cabina.
  • Cables de suspensión con coeficiente de seguridad mínimo de 12, lo que significa que podrían soportar doce veces más carga que aquella para la que han sido diseñados.
  • Diseño de componentes mecánicos para cualquier tipo de situación: Tanto el chasis de cabina, como el contrapeso y bancada, están diseñados para las condiciones más desfavorables, como la  frenada de emergencia (actuación de paracaídas) y el impacto con los buffer (los amortiguadores situados en el foso) a plena carga (no en vano, existen elementos que se ensayan incluso a un 125% de su carga). No debemos olvidar que el ascensor es una máquina muy especial: está diseñado para pararse ante la mínima duda; de ahí que te deje atrapado. Pero eso es buena señal, pues evita cualquier tipo de accidente. Y sabes que, con FAIN, en menos de 30 minutos has sido rescatado.
  • Servicio de telefonía de emergencia que comunica la cabina con el Centro de Atención al Cliente de la empresa de mantenimiento. En el caso de FAIN, este sistema funciona las 24 horas y prioriza las llamadas de emergencia sobre cualquier otra.
  • Máquina gearless y otras soluciones para evitar el desnivel entre cabina y piso.

4. Está sometido a revisiones permanentes

En España, los ascensores están sometidos a un exhaustivo control que viene regulado en el Real Decreto 88/2013, del 8 de febrero.

Según esta legislación, todo elevador debe someterse a revisiones periódicas por parte de la empresa de mantenimiento, cuya frecuencia varía según el tipo de inmueble en la que se encuentre. En el caso de FAIN, hacemos estas revisiones una vez al mes según un protocolo marcado que establece los elementos a verificar y las operaciones a realizar en función del tipo de aparato.

Y ¡ojo! Los ascensores también han de pasar su propia ITV. Estas inspecciones técnicas las realiza un Organismo de Control Autorizado cada dos, cuatro o seis años, en función del tipo de ascensor. De hecho, tu ascensor debe tener una etiqueta cuya información y color te indicarán si tiene la inspección obligatoria al día. ¡Te lo contamos más detenidamente en este artículo!

5. Y… ¡en él se han visto milagros!

En noviembre de 2018, seis personas se quedaron atrapadas en un rascacielos de Chicago y sobrevivieron a una caída libre de 84 pisos —desde la planta 95 hasta la 11—. El ascensor se detuvo finalmente gracias al limitador de velocidad y al segundo cable. Eso sí, este «milagro» no hubiera sido posible sin las medidas de seguridad adecuadas.

Si eres de los asustadizos, tú mismo, como usuario, puedes tomar medidas para que la posibilidad de sufrir un accidente sea casi nula. Respetar los límites máximos de carga, no saltar ni hacer movimientos bruscos, no tirar objetos por el hueco del ascensor… ¡Los consejos son de sentido común!

En definitiva, si quieres evitar sorpresas desagradables, asegúrate de que tu ascensor ha pasado las revisiones pertinentes y ¡sigue estas precauciones al pie de la letra!