El RAE (Registro de Aparatos Elevadores) es el número de identificación y registro que el órgano competente de la Comunidad Autónoma otorga a un ascensor, una vez presentada la documentación legal correspondiente para su puesta en servicio.

El alta de un aparato elevador en el RAE implica que, en el momento de su inscripción, este cumple con todos los requisitos en materia de seguridad según establece el Real Decreto 88/2013. Por eso, desde el año 2013 también es obligatorio que incluso los ascensores de velocidad igual o menor que 0,15 m/s se inscriban en dicho registro.

El RAE permite la identificación unívoca del aparato a la hora de realizar cualquier trámite relacionado con el ascensor. De hecho, permanece invariable ante cambios de denominación de calles o numeración de las mismas. Pero, ¿dónde podemos consultarlo?, ¿cualquier usuario puede conocer el número que identifica a su ascensor? ¡Te lo contamos!

Una placa visible en cabina

Para evitar confusiones, es necesario que este identificador de registro del ascensor (número RAE) se haga constar en el propio aparato, de acuerdo a formatos homogéneos y fácilmente identificables, establecidos por los órganos competentes de las diferentes Comunidades Autónomas.

En el caso de la Comunidad de Madrid, el número lo asigna la Dirección General de Industria, Energía y Minas. Según este órgano, la placa en la que figura el RAE debe estar fabricada con material rígido, de dimensiones, color y contenido de acuerdo con lo indicado en la Resolución del 31 de enero de 2014. Para que la placa sea realmente permanente, debe fijarse tanto en la cabina como en el espacio de maquinaria, por procedimientos mecánicos (remaches, atornillada, etc.), excepto en los casos en que no sea posible justificadamente. Se considerará válida una placa adhesiva siempre que sea indeleble y permanente, no así una pegatina de papel.

numero rae ascensor

La «matrícula» necesaria para realizar gestiones

El número RAE es similar a nuestro DNI o a la placa identificativa de un coche; esto es, constituye la «matrícula» del ascensor. Por eso, disponer de una placa de identificación oficial es obligatorio para nuevos aparatos en el momento de su instalación, pero también para aquellos ascensores antiguos que progresivamente se vayan sometiendo a inspecciones.

De hecho, la colocación de esta placa es uno de los puntos a revisar durante cualquier inspección periódica. No disponer de ella en cabina se considerará un defecto leve (cuya existencia no impide superar la actual inspección, pero que debe subsanarse de cara a la siguiente).

Y es que antes de realizar cualquier gestión con respecto a un elevador, es necesario identificarlo mediante el número RAE. Incluso un Centro de Atención al Cliente a la hora de recoger los avisos de avería podrá saber exactamente cuál es el aparato dañado con solo conocer este número. Esta identificación resulta especialmente útil en centros que cuentan con un gran número de ascensores, tales como aeropuertos, metro, hospitales o edificios de oficinas.

Seguro que, de ahora en adelante, te percatarás de la existencia de esta placa cada vez que montes en un ascensor. Si es así, ¡no olvides sorprender a tus acompañantes! Explica la razón de ser del RAE y… ¡los dejarás impresionados!