Acabamos de sufrir la peor gota fría de los últimos 140 años. Pero no solo eso. La ONU vaticina que en las próximas décadas los daños causados por las tormentas se multiplicarán por 100 debido al aumento de las temperaturas.

En esta ocasión, las provincias de Murcia y Alicante concentran los peores daños que el temporal ha ocasionado en la agricultura, las infraestructuras y las viviendas. Pero, ¿y qué hay de los ascensores? Nos consta que muchos se han quedado parados en estos días de intensas lluvias. ¿Sabes la razón? ¡Probablemente el foso se ha inundado! Pero, ¿qué riesgos entraña esto? ¿y qué solución tiene? Sigue leyendo y ¡sal de dudas!

Riesgo de accidente eléctrico y otros peligros

Si utilizas un ascensor que presenta agua en el foso, es probable que se produzca una derivación eléctrica como consecuencia de la humedad. Y, en es caso… ¡puedes sufrir una electrocución, descarga u otro tipo de accidente eléctrico!

A esto habrá que sumarle el riesgo de oxidación de todo el mecanismo, pues no se ha fabricado para soportar el contacto con el agua de manera permanente. Pero la cosa va más allá: existirá además un problema de salubridad como consecuencia del mal olor que puede generar ese agua estancada. No en vano, esta puede estar llena de bacterias, virus y parásitos que podrían causar distintos tipos de infecciones. 

Por supuesto, el riesgo de que el ascensor se pare es más que evidente. Como ya hemos explicado, estas máquinas están ideadas para detenerse cuando detectan el mínimo problema (y evitar así accidentes).

Eso sí: si un ascensor se detiene mientras está transportando pasajeros, estos sufrirán inevitablemente un atrapamiento. Y, tal y como están las comunicaciones en esas ciudades españolas anegadas por el agua, será complicado que los equipos de rescate de FAIN cumplan con su compromiso de realizar el rescate en menos de 30 minutos. Pero que la demora no te preocupe; ¡seguimos prestando servicio en esas zonas!

¿Cómo actuar?

Cuando intuimos que el foso de nuestro ascensor contiene agua, lo primero que debemos hacer es encontrar la causa. A veces estas inundaciones se producen por motivos puntuales, como la rotura de una tubería de agua, y la solución —reparar esa tubería— es rápida, eficaz y definitiva. No obstante, cuando es algo recurrente ocasionado por una incorrecta impermeabilización del foso, por la subida del nivel freático o por filtraciones de agua de lluvia —en este caso, lluvias torrenciales—, la solución es algo más compleja.

En primer lugar, los propios vecinos que detecten agua en su foso deben bajar el diferencial general del ascensor —para dejarlo sin funcionamiento— y avisar de forma inmediata a FAIN o a la empresa con la que tengan contratado el mantenimiento.

Tras recibir el aviso, el equipo técnico acudirá a ese inmueble y tomará medidas. Si efectivamente existe agua en el foso del ascensor, serán necesarias bombas de succión para vaciarlo [este servicio se ha de presupuestar aparte]. Una vez vacío, debemos esperar a que los distintos componentes se sequen.

Transcurrido un tiempo, el ascensor se pondrá de nuevo en marcha, pero antes de ello un técnico de mantenimiento deberá verificar que los componentes de seguridad existentes en el foso cumplen con las medidas de seguridad necesarias, y que las protecciones eléctricas funcionan con normalidad.

Mejor prevenir que arreglar

Por desgracia, el foso del ascensor es el eterno olvidado de las comunidades de vecinos. ¡Muy pocas se encargan de llevar a cabo un correcto mantenimiento de esta zona! Los avisos que recibe FAIN son, en su mayoría, llamadas de urgencia para solventar este tipo de inundaciones en fosos. ¡Pocas veces se contacta para activar un plan preventivo!

Y tu comunidad, ¿ha sufrido las consecuencias de esta fatal gota fría? Si es así, ¡contáctanos! Haremos una revisión integral de tu ascensor y no lo pondremos en marcha hasta que no podamos garantizar la máxima seguridad a sus usuarios. Y si, por el contrario, las lluvias no han pasado factura a tu inmueble pero quieres anticiparte, contrata con nosotros el mantenimiento de tu ascensor y ¡nunca te olvides del foso!